
Un trabajo DESDE lo femenino... PARA mujeres y PARA todo varón de mente y corazón abiertos. Un viaje HACIA la transformación del vínculo femenino-masculino.
Nuestros rituales y talleres vivenciales son convocatorias grupales –algunas semanales, mensuales, otras con formato de reuniones prolongadas de día sábado- cuya dinámica fue adquiriendo con el tiempo un papel significativo.
Se invita a estas reuniones mensuales a todo simpatizante de la Red -mujeres y varones- y se consideran sus trabajos como parte esencial en el entrenamiento de la imaginación creativa, la simbolización arquetípica y la activación de propuestas de curación a través del mito. Los primeros rituales se inspiraron en cuentos de Clarissa -aprovechando los poderosos estímulos que producen sus imágenes- y todavía los desarrollamos, a veces mensualmente, a veces a razón de cuatro por año.
A partir del año 2002, estimuladas por imágenes del Oráculo de la Luna, de Caroline Smith y John Astrop, ideamos otro programa de encuentros mensuales basados en las distintas Diosas de la antigüedad que estos autores ligan a cada fase del Zodíaco. Notamos que esas imágenes podían ser amplificadas y relacionadas con las equivalentes del cuento del mes del texto de Clarissa. Asi fue como, luego de una etapa de experimentación en La Casa de Maritchu, trasladamos el programa de Diosas al Abasto Social Club –teatro y espacio cultural dirigido por una de las lobas del “año uno”, Liliana Weimer- durante dos años. La experiencia fue a tal punto movilizante y transformadora, que no sólo continúa sino que además originó una nueva propuesta, en este caso destinada tanto a varones como a mujeres –Mitos y Arquetipos Masculino-Femeninos- que coordinamos periódicamente junto con facilitadores masculinos en el ámbito de “Arte y Mandala”. Este año 2009, nos permite asimismo volver a convocar el programa de Diosas de la Luna Llena, ritual mensual de día sábado.
También a partir del 2002, comenzamos con nuestras convivencias semestrales, convocatorias de dos días de trabajos intensivos, en ámbitos donde intentamos que la naturaleza nos aporte su femenina complicidad.
Otro rasgo un tanto curioso es que el despliegue de nuestros temas no depende de ideas momentáneas o de la voluntad de las coordinadoras. De hecho, fuimos incorporado un ritmo que llamamos mandálico, por el cual cada cuento del texto de Clarissa Pinkola Estés nos hace vibrar durante unos 30 días. Tiempo suficiente como para hacerlo nuestro, usarlo como disparador, recapitularlo, ligarlo a los mitos y arquetipos que jugamos en las restantes actividades mensuales, o a las meditaciones de cada Luna Llena. Desde hace un tiempo, hemos aprendido también a expresar con nuestros cuerpos lo que el cuento o el mito del mes nos va produciendo. Esto llevó a un programa específico –Mandala, Mujeres y Cuerpo- que durante cuatro años ligó la bio-energética con estímulos provenientes del “texto del mes”, de Clarissa. Durante el ciclo 2009, este programa pasará a formar parte de los tres rituales anuales de “Lobas Invitan.
La Fase VIII –2008- nos trajo una ritualización renovada a través del baile Afroamericano y sus orixás. Este programa también continuará a lo largo de esta nueva fase.